Para reflexionar.....
Diseñado por un grupo de docentes de Educación Especial del CENDA Simón Rodríguez ( Barinas, Venezuela),para compartir experiencias,información,estrategias y recomendaciones con los docentes del ámbito regular en cuanto a las necesidades educativas especiales.
jueves, 22 de junio de 2017
martes, 30 de mayo de 2017

RETARDO MENTAL
También conocido como retraso mental o deficiencia mental, es una afección que se diagnostica antes de los 18 años de edad y supone que el individuo que lo padece presenta un funcionamiento intelectual que se ubica por debajo del promedio.
El retardo mental está formado por una serie de trastornos de naturaleza psicológica, biológica o social, que determinan una carencia de las habilidades necesarias para la vida cotidiana.
Por lo general, se considera que una persona sufre retardo mental cuando su funcionamiento intelectual es inferior al coeficiente intelectual de 70-75 y cuando presenta limitaciones significativas en dos o más áreas de las habilidades adaptativas.
Los médicos apenas logran detectar la razón específica del retardo en el 25% de los casos. Cabe destacar que estos trastornos afectan a una porción de la población mundial que representa entre el 1 y el 3%.
Es posible establecer distintos grados de deterioro a partir del retraso mental, desde el retardo leve o limítrofe hasta el retardo con profundo deterioro. Sin embargo, los especialistas prefieren no centrarse en el grado de retardo y trabajar en la intervención y cuidados para mejorar la calidad de vida del sujeto.
La disminución de la capacidad de aprendizaje, la falta de curiosidad, la incapacidad para responder en la escuela y la persistencia del comportamiento infantil son algunos síntomas del retardo mental.
Entre los factores de riesgo vinculados a la aparición de retardo mental aparecen las anomalías cromosómicas, genéticas o metabólicas, las infecciones (como la toxoplasmosis congénita, la encefalitis o la meningitis), la desnutrición, los traumatismos y la exposición intrauterina a las anfetaminas, cocaína u otras drogas.
CLASIFICACIÓN
CI
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Descripción
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100
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CI ideal (población general)
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99-80
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CI normal
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80-70
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CI límite o borderline
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70-55
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Retraso mental leve (educable)
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55-40
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Retraso mental moderado (entrenable)
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40-25
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Retraso mental severo (difícil desarrollo)
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25 o menos
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Retraso mental profundo (graves dificultades)
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Problemas logopédicos en los trastornos del retraso mental
En este apartado y de manera complementaria al anterior, se exponen los problemas logopédicos más habituales en los trastornos que cursan con retraso mental: el RM sin etiología identificable, el síndrome de Down, el síndrome de Williams, y el síndrome del X-frágil.
Lógicamente, el conocimiento de estos problemas es importante para conocer las características de los distintos casos de retraso mental, así como para determinar los aspectos que deben ser objeto de evaluación logopédica.
Problemas logopédicos en RM sin etiología conocida
Los problemas habituales son altamente variables, aunque en general consisten en retrasos en el lenguaje similares a los que se expusieron al hablar del trastorno específico del lenguaje (TEL), y que suelen afectar a los siguientes aspectos del lenguaje:
Aspectos prelingüísticos.
Aspectos fonológicos y léxicos.
Aspectos morfosintácticos.
Aspectos pragmáticos.
Es decir, que si hay RM sin causa conocida, los problemas a nivel de lenguaje variarán según las características de cada caso y dependerán de numerosos factores. Por tanto, se recomienda hacer siempre una evaluación amplia que nos permita determinar los déficit particulares.
Problemas logopédicos en síndrome de Down
Retrasos en el desarrollo prelingüístico: afectan a todas las conductas de atención conjunta, desarrollo comunicativo, audición, etcétera, que son propias de los bebés de 0-1 años.
Retrasos en el balbuceo y las primeras palabras: es muy frecuente que los niños con esta problemática tarden más tiempo del habitual en desarrollar el primer lenguaje, y que además lo hagan con una calidad peor.
Dificultades en la articulación fonética: manifestadas en omisiones, sustituciones, retraso en la adquisición fonética, etcétera.
Alteraciones en la discriminación auditiva de fonemas: pese a mantener un nivel auditivo dentro de los límites normales, en ciertos casos hay una dificultad para discriminar los sonidos del habla de los demás, lo que provoca alteraciones en la comprensión.
Vocabulario reducido: en comparación con los niños de su edad, suelen tener dificultades en la extensión del vocabulario. No obstante, no está claro si este déficit es una características del problema o está causado por las condiciones habitualmente difíciles en las que los niños con RM se suelen desenvolver.
Problemas en la organización léxica del vocabulario (categorías): además de tener un vocabulario deficitario, es habitual que haya dificultades para establecer relaciones léxicas entre palabras y el aprendizaje de categorías.
Pobreza gramatical: estaría caracterizada por frases muy simples, construcciones de escasa complejidad, etcétera.
Dificultades en el uso de los distintos elementos morfosintácticos: en general pueden verse afectados todos los elementos del lenguaje (pronombres, verbos, morfemas de género y número, etcétera), dependiendo de las características de cada caso particular.
Alteraciones en habilidades pragmáticas avanzadas: serían las implicadas en la iniciación y mantenimiento de conversaciones, utilización de fórmulas sociales apropiadas, etcétera. Estas habilidades tardan bastante tiempo en aprenderse, de manera que los niños con síndrome de Down muestran bastantes dificultades con las mismas.
Dificultades en la organización del discurso: consisten en limitaciones para organizar y construir un discurso lingüístico apropiado.
Problemas logopédicos en síndrome de Williams
Retraso en la adquisición de las primeras palabras: al igual que ocurría en el síndrome de Down, es común que los niños con este trastorno tengan un retraso en el primer lenguaje, que se manifiesta en una adquisición más dificultosa y más lenta.
Dificultades en el vocabulario y en las relaciones léxicas entre palabras: son frecuentes los déficits en vocabulario deficitario, así como la existencia de dificultades para establecer relaciones léxicas entre palabras y para aprender categorías de palabras.
Habla fluida: generalmente, la fluidez del habla se mantiene bastante bien.
Articulación generalmente correcta: frente a otros problemas genéticos, la articulación de los niños con síndrome de Williams es bastante correcta. Esto no significa que sea perfecta o que pueda estar ligeramente afectada, pero normalmente no representa una dificultad importante para la comunicación.
Alteraciones en las cualidades de la voz (ronquera): por el contrario, sí que es común que los déficits producidos por el problema cromosómico repercutan en la voz y provoquen ronqueras y distorsiones.
Dificultades para la comprensión del lenguaje: pueden afectar tanto a la comprensión de órdenes, frases sencillas, o discursos.
Dificultades en el uso de elementos morfosintácticos y gramaticales: potencialmente implican todos los elementos morfosintácticos del lenguaje (pronombres, verbos, morfemas de género y número, etcétera), dependiendo de las características de cada caso particular.
Problemas severos en los aspectos pragmáticos del lenguaje: como se mencionó más arriba, serían las implicadas en la iniciación y mantenimiento de conversaciones, utilización de fórmulas sociales apropiadas, etcétera.
Problemas logopédicos en síndrome de X-frágil
Alteraciones en el habla: afectarían a la fluidez o a cualquier otra cualidad de la misma.
Ritmo desordenado y excesivamente rápido: que dificultaría la comprensión de las producciones lingüísticas.
Alteraciones en la voz.
Dificultades en la articulación: manifestadas en omisiones, sustituciones, retraso en la adquisición fonética, etcétera.
Uso deficiente de los elementos morfosintácticos: en general puede verse afectado cualquier elemento del lenguaje (pronombres, verbos, morfemas de género y número, etcétera), dependiendo de las características de cada caso particular.
Mejor nivel de comprensión que producción: la comprensión del lenguaje puede verse afectada, pero generalmente se conserva mejor que los aspectos productivos.
Limitaciones severas en los aspectos pragmáticos del lenguaje: similares a las descritas en los otros trastornos.
En cualquier caso, es importante recordar la variabilidad típica de la mayoría de trastornos del desarrollo, y que van a provocar que el logopeda se encuentre con casos muy distintos dentro de la misma etiqueta diagnóstica. Por tanto, la presencia de estos problemas logopédicos es aproximada, existiendo casos en los que están presentes la mayoría de los mismos, frente a otros en los que no lo están.
Materiales pedagógicos para utilizar en el aula con alumnos con retraso mental
Las personas con alguna discapacidad intelectual de carácter leve y moderado pueden llegar a alcanzar altos niveles en: cuidado de sí mismos, grado de autosuficiencia, relación con los demás e integración en la sociedad y el mundo laboral. A nivel educativo, por lo general son capaces de seguir sin excesivos problemas el aprendizaje de, como mínimo, el nivel de infantil y primaria, por lo que pueden ser escolarizados en el aula ordinaria.
La adaptación del currículo de las personas con retraso mental leve
Para conseguir un buena inclusión educativa, que será la base de su posterior integración en la sociedad y el mundo laboral, la educación los alumnos con trastorno del desarrollo intelectual (el término retraso mental empieza a estar obsoleto, sobre todo tras la recomendación de la OMS) debe basarse en el currículo oficial.
Sobre dicho currículo ordinario, han de realizarse las adaptaciones curriculares y evaluativas necesarias, siguiendo una estrategia flexible, dinámica y, sobre todo, global. En este sentido, la adaptación del currículo debe entenderse de forma integral, incluyendo conceptos como el espacio o los materiales didácticos utilizados, y no limitarse únicamente a modificaciones de contenidos y temarios.
Aspectos relacionados con el espacio físico
En ocasiones, es necesario realizar adaptaciones en el espacio físico del centro escolar para facilitar el aprendizaje y la participación de los niños y las niñas que presenten alguna discapacidad intelectual u otro tipo de necesidades educativas especiales (NEE). Estas son las actuaciones más corrientes, que además servirán para hacer más fácil y cómodo el día a día escolar del resto de alumnos:
Eliminar o minimizar las barreras arquitectónicas.
Asegurarse de mantener todos los espacios acondicionados y preparados acorde a las características especiales de los diversos alumnos.
Las salas deben estar alejadas de ruidos externos que dificulten la atención y concentración del niño o niña.
Es conveniente que el aula esté bien iluminada, a ser posible con luz natural
Colgar material visual de apoyo en las paredes (imágenes, carteles, dibujos), para favorecer el trabajo de los alumnos y aportarles seguridad.
Recursos materiales
Los niños con algún trastorno del desarrollo intelectual suelen tener mayores limitaciones que el resto de alumnos a la hora de asimilar conceptos de carácter abstracto o excesivamente teórico. Para contrarrestar este déficit, resulta de gran utilidad utilizar profusamente materiales visuales o táctiles con los que los chicos puedan experimentar, como medio para enseñar o reforzar conceptos. Estos serían algunos ejemplos:
Objetos reales y miniaturas: ábacos, ensartables, lotos semánticos…
Plastilina y herramientas para trabajarla.
Pinturas, plastidecores, lápices de colores, etc.
Juguetes de construcción tipo bloques o piezas más sofisticadas, según la edad y nivel.
Es conveniente que los materiales didácticos y juguetes emitan sonidos y sean fáciles de distinguir, tanto visualmente como por la textura.
Programas informáticos adecuados a las necesidades y ritmo de aprendizaje de cada alumno con las siguientes características: lenguaje claro, que la pantalla no esté sobrecargada de información, con iconos gráficos y descriptivos para ayudar en la navegación.


domingo, 30 de abril de 2017
La importancia de la estimulación temprana
Nuestro cerebro requiere información que le ayude a desarrollarse. Su crecimiento depende de la cantidad, tipo y calidad de estímulos que recibe; las capacidades no se adquieren sólo con el paso del tiempo.
El bebé precisa recibir estos estímulos a diario, desde el momento de su nacimiento. Si recibe estímulos pobres, de una forma irregular o en cantidad insuficiente, el cerebro no desarrolla adecuadamente sus capacidades al ritmo y con la calidad que cabría esperar. Por otro lado, una estimulación temprana, abundante, periódica y de buena calidad nos garantiza un ritmo adecuado en el proceso de adquisición de distintas funciones cerebrales.
La estimulación temprana de los niños es más eficaz porque su cerebro tiene mayor plasticidad; esto hace que se establezcan conexiones entre las neuronas con más facilidad, rapidez y eficacia.
Las deficiencias o falta de estimulación en el primer año de vida del bebé pueden tener consecuencias en el desarrollo óptimo de sus habilidades motoras, cognitivas, lingüísticas y sociales.
En muchas ocasiones los padres, aún sabiendo y siendo conscientes de lo importante que es una buena estimulación temprana, suelen pasar por alto algunos aspectos fundamentales, tales como su caracter general (es decir, que abarcan todas las áreas del desarrollo y no centrarnos sólo en una en concreto), la abundancia de estímulos o la regularidad en el tiempo.
No sólo se trata de reforzar, por ejemplo, aspectos intelectuales o lingüísticos, sino que la estimulación temprana también debe abarcar las demás áreas (motora, sensorial y social) del desarrollo del niño.
El cerebro de nuestros hijos puede procesar y adquirir toda una serie de conocimientos mediante la repetición sistemática de estímulos o ejercicios simples, comúnmente llamados unidades de información o bits. De este modo, lo que se hace es ayudar a reforzar las distintas áreas neuronales (relacionadas con el lenguaje, la motricidad, la inteligencia…)
El máximo desarrollo neuronal está comprendido entre el nacimiento y el tercer año de vida, para luego ir poco a poco desapareciendo hasta llegar a los seis años, momento en el que las interconexiones neuronales del cerebro ya están establecidas y los mecanismos de aprendizaje se asemejan a los de un adulto.
Nuestro hijo nace con un gran potencial y, para que ese potencial se desarrolle al máximo de la forma más adecuada y satisfactoria, nosotros somos los encargados de aprovechar esa oportunidad en su proceso de maduración.
Todo esto lo podemos hacer aprendiendo a leer el comportamiento de nuestro bebé, a respetar sus necesidades, a hacerle sentirse bien y cómodo, a proporcionarle una alimentación sana y equilibrada, a asegurarnos de que lleve una vida saludable y, lo esencial, a jugar con él.
La estimulación temprana en los bebés es importante ya que aprovecha la capacidad y plasticidad del cerebro en su beneficio para el desarrollo óptimo de las distinas áreas. Todo esto se logra proporcionando una serie de estímulos repetitivos (mediante actividades lúdicas), de manera que se potencien aquellas funciones cerebrales que a la larga resultan de mayor interés.
Principales Corrientes Pedagogicas y Psicologicas:
Se entiende por "Corrientes", las tendencias y manifestaciones que tienen como soporte teorias y modelos explicativos, psicologicos o psicopedagogico; y han dado origen a formulaciones practicas de caracter general o a concepciones didacticas.

MARIA MONTESSORI
Otorga un papel primordial a la educacion de los sentidos, para cada uno de los cuales y hay un material especifico y una actividad motriz. Los colores, las formas, las dimensiones, los sonidos con su altura y timbre son experiencias que el niño adquiere a traves de los materiales diseñados por ella. Es un metodo de investigacion y de trabajo donde el niño actua con libertad y le permite crear un medio adecuado para experimentar, actuar, trabajar, asimilar y nutrir su espiritu.
Para Montessori el proceso educativo es algo natural, un crecimiento, mas que de interes habla de periodos sensibles y asigna una especial importancia a la precocidad natural que lleva a revindicar el esfuerzo personal y la experiencia.
viernes, 3 de marzo de 2017

El aprendizaje se define como:
... el proceso mediante el cual se origina o se modifica una actividad respondiendo a una situación siempre que los cambios no puedan ser atribuidos al crecimiento o al estado temporal del organismo (como la fatiga o bajo el efecto de las drogas).1
También se puede definir el aprendizaje como un proceso de cambio relativamente permanente en el comportamiento de una persona generado por la experiencia (Feldman, 2005). En primer lugar, aprendizaje supone un cambio conductual o un cambio en la capacidad conductual. En segundo lugar, dicho cambio debe ser perdurable en el tiempo. En tercer lugar, otro criterio fundamental es que el aprendizaje ocurre a través de la práctica o de otras formas de experiencia (p. ej., observando a otras personas).2
Debemos indicar que el término "conducta" se utiliza en el sentido amplio del término, evitando cualquier identificación reduccionista de la misma. Por lo tanto, al referir el aprendizaje como proceso de cambio conductual, asumimos el hecho de que el aprendizaje implica adquisición y modificación de conocimientos, estrategias, habilidades, creencias y actitudes (Schunk, 1991). En palabras de Schmeck (1988a, p. 171):
... el aprendizaje es un sub-producto del pensamiento... Aprendemos pensando, y la calidad del resultado de aprendizaje está determinada por la calidad de nuestros pensamientos.3
El aprendizaje no es una capacidad exclusivamente humana. La especie humana comparte esta facultad con otros seres vivos que han sufrido un desarrollo evolutivo similar; en contraposición a la condición mayoritaria en el conjunto de las especies, que se basa en la imprimación de la conducta frente al ambiente mediante patrones genéticos.
Aprendizaje humano
El aprendizaje humano consiste en adquirir, procesar, comprender y, finalmente, aplicar una información que nos ha sido «enseñada», es decir, cuando aprendemos nos adaptamos a las exigencias que los contextos nos demandan. El aprendizaje requiere un cambio relativamente estable de la conducta del individuo. Este cambio es producido tras asociaciones entre estímulo y respuesta.
La comunicación es un fenómeno inherente a la relación que los seres vivos mantienen cuando se encuentran en grupo. A través de la comunicación, las personas o animales obtienen información respecto a su entorno y pueden compartirla con el resto; la comunicación es parte elemental del aprendizaje.
El proceso fundamental en el aprendizaje es la imitación (la repetición de un proceso observado, que implica tiempo, espacio, habilidades y otros recursos). De esta forma, las personas aprenden las tareas básicas necesarias para subsistir y desarrollarse en una comunidad.
En el ser humano, la capacidad de aprendizaje ha llegado a constituir un factor que sobrepasa a la habilidad común en las mismas ramas evolutivas, consistente en el cambio conductual en función del entorno dado. De modo que, a través de la continua adquisición de conocimiento, la especie humana ha logrado hasta cierto punto el poder de independizarse de su contexto ecológico e incluso de modificarlo según sus necesidades.
El aprendizaje humano se produce unido a una estructura determinada por la realidad, es decir, a los hechos naturales. Esta postura respecto al aprendizaje en general tiene que ver con la realidad que determina el lenguaje, y por lo tanto al sujeto que utiliza el lenguaje.
Dentro del Aprendizaje Humano, pueden aparecer trastornos y dificultades en el lenguaje hablado o la lectoescritura, en la coordinación, autocontrol, la atención o el cálculo. Estos afectan la capacidad para interpretar lo que se ve o escucha, o para integrar dicha información desde diferentes partes del cerebro, estas limitaciones se pueden manifestar de muchas maneras diferentes.
Los trastornos de aprendizaje pueden mantenerse a lo largo de la vida y pueden afectar diferentes ámbitos: el trabajo, la escuela, las rutinas diarias, la vida familiar, las amistades y los juegos, entre otros aspectos.
Para lograr la disminución de estos trastornos, existen estrategias de aprendizaje, que son un conjunto de actividades y técnicas planificadas que facilitan la adquisición, almacenamiento y uso de la información. Dichas estrategias se clasifican de acuerdo con el objetivo que persiguen, existen primarias y de apoyo.
Las estrategias primarias, se aplican directamente al contenido por aprender y son: A) Parafraseo. Explicación de un contenido mediante palabras propias. B) Categorización. Organizar categorías con la información, C) Redes conceptuales. Permiten organizar información por medio de diagramas, y D) Imaginería. La información es presentada mentalmente con imágenes.
Las estrategias de apoyo, se utilizan para crear y mantener un ambiente que favorezca el aprendizaje. Entre ellas están: A) Planeación. Como su nombre lo indica, se deberán planificar las situaciones y los momentos para aprender, y B) Monitoreo. En ella se debe desarrollar la capacidad de auto examinarse y auto guiarse durante la tarea, conocer su propio estilo de aprendizaje (viendo, oyendo, escribiendo, haciendo o hablando).
Informacion tomada de Wikipedia.
jueves, 2 de marzo de 2017
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